Saber perder - David Trueba

martes, 5 de enero de 2016

¡¿Qué tal?! ¿Estáis esperando para ver si los reyes no han equivocado su regalo? Yo hoy os traigo la reseña de un libro que no hubiera leído si no hubiera sido por el club de lectura en el que estoy (este viernes hablaremos de este libro y ya lo estoy deseando).

Saber Perder
David Trueba
9788433928351 || 520 págs. || Anagrama || Goodreads
Sylvia cumple dieciséis años el día en que comienza esta novela. Para celebrarlo organiza una falsa fiesta que solo tiene un invitado. Horas después sufrirá un accidente que, aún no lo sabe, significará su brusca entrada en la vida adulta. Su padre, Lorenzo, es un hombre separado que trata de tapar los agujeros que el abandono de su mujer y el fracaso laboral han causado en su rutina. Ariel Burano es un joven jugador de fútbol que deja Buenos Aires para fichar por un equipo español. La caja de los triunfos no parece difícil de abrir para su superdotada pierna izquierda y será cuestión de tiempo que el estadio coree su nombre.

Comencé este libro sin saber lo que me iba a encontrar exactamente ni siquiera leyendo la sinopsis (que me parece demasiado larga y explicativa). Estoy contenta de haberlo leído pero sobretodo de no haber llevado más allá las primeras impresiones que tuve. Al principio, según iba leyendo, durante los primeros capítulos, pensaba 'Esto no voy a tardar en abandonarlo' y sin embargo no lo hice. ¿Por qué? Eso me pregunto yo, en que momento me enganché.

Es un libro diferente a lo que suelo leer, un libro que incluso puede resultar un poco sucio y obsceno pero cuya escritura te hace olvidarte de cualquier perjuicio que la costumbre lectora pueda imponerte. El autor tiene una pluma segura y sin censura y eso, en mi opinión, es lo que hace al libro un libro real y único. Otra característica peculiar son los diálogos. Los hay pero no están separados por guiones de la narración, sino que es la narración la que los introduce y esto acerca la lectura al lector (puede ser confuso el cambio de tercera a primera persona y viceversa en algún momento).

Les decía estudiad, porque el arte es lo que distingue a los hombres de las bestias.

Los capítulos giran en torno a cuatro personajes, tres de ellos son distintas generaciones de una familia y nos aportan distintos puntos de vista que se entrelazan entre ellos. El cuarto es un poco el que más descuelga pero el que a mi más me ha gustado y creo que ha sido por el hecho de que es un poco la vida de alguien diferente a la normalidad. Es decir, todo el mundo hemos tenido dieciséis años y vemos como viven nuestros familiares, pero no todos somos un jugador de fútbol profesional. A parte de la información referente a los personajes, el abanico de secundarios y el pasado de los protagonistas nos aportará una variedad de temas y opiniones interesante, un buen e interesante abanico de distintas vidas, afirmaría tras la lectura.

He leído el libro enganchada a los capítulos de Sylvia y de Ariel, quizás por que en edad me resultan más cercanos. Y los capítulos de Lorenzo han sido intrigantes, sobretodo al principio y curiosos hacia el final. El que no he aguantado demasiado ha sido a Leandro, me ha resultado a veces cargante y repetitivo pero sobretodo por que son los capítulos más liosos. Con esto me refiero a que el libro es denso, una trama complicada y encima repartida entre cuatro personajes. Pero muchas veces están en un momento presente para el personaje (contado siempre en pasado) y salta hacia atrás, se tira tres o cuatro páginas y luego vuelve a ese momento. A mi modo de ver en Leandro estos saltos son más acusados y más prolongados algo que me ha hecho perderme en algún capítulo.

No, hombre, no, la poesía es una mentira que nos hemos inventado para hacernos creer que a ratos podemos ser tiernos y civilizados.

Respecto al resto de personajes ha habido de todo y todo tipo de personas. No destacaré ningún secundario pues este libro es como la vida misma y por eso es mejor que lo leáis y conozcáis a la persona a que os la describa yo y os cree una imagen que vuestra mente puede confundir.  La trama es la vida misma y el mensaje, aunque puede parecer optimista o pesimista dependiendo de por donde lo mires, es no menos que, desde mi visión, esperanza. 

¿Por qué leer sobre la realidad en la que vives si lees para evadirte?, me dirá alguien. Bien, yo soy de esa opinión en gran parte de los libros (por eso de la realidad actual leo poco y prefiero novelas ambientadas en el pasado) pero en este caso si fuera vosotros haría una excepción. Merece la pena. Eso sí, yo advierto que a mi nadie me advirtió y no suelo leer este tipo de libros. Tiene escenas de sexo y no se corta en la escritura. Me diréis, entonces es erótico. Yo no diría eso, el sexo en este libro es secundario, una especie de apoyo normal en el libro y que está dónde debe estar a pesar de que esta en gran parte del libro (eso sí, ciertas escenas resultan perturbadoras y rompedoras de cualquier infancia que hayas tenido). Dejad de lado cualquier perjuicio (yo no suelo leer libros de este tipo por que no me gustan pero en este libro no me ha importado) y dadle una oportunidad porque no os vais a arrepentir.

Leandro piensa que la vida perdura por encima de sus intérpretes, como la música, todo responde a un caótico mecanismo de relojería, a un afinadísimo ingenio carente de la más mínima precisión.

Por último, y ya sólo por curiosidad y por alabanza a la pluma del autor, recalcó las noticias que hay en el libro cuando los protagonistas o personajes ven la televisión o leen los periódicos. Son como predeterminadas y teniendo en cuenta que el libro es de 2008 te va a dar la sensación, terrible y chocante, de que son las mismas que llevas oyendo toda la semana (el ser humano no se tropieza dos veces con la misma piedra, que va, el muy memo se tropieza 5000). Y también el hecho de que nada tenga un nombre concreto y se hable de forma general es un punto a favor del libro ya que en tu mente le dará un nombre conocido y lo hará más cercano pues crea una especie de funda atemporal que lo transporta al momento actual (teniendo en cuenta que es reciente, si lo leen dentro de 50 o más años ya no me atrevo a decir si esto ayudará de la misma forma).

En conclusión, Saber perder es un libro que nos habla de la vida misma y si las historias fueran otra cosa o hubiera mariposas y mundos de colores ya no sería la realidad pura y dura que nos muestra. A veces leemos sobre cosas lejanas que nos parecen crueles pero se nos olvida que también alrededor nuestro hay problemas. Recomendaré este libro el resto de mi vida. 

¿Lo habéis leído? ¿Os lo han recomendado alguna vez?
¿Qué otros libros del autor recomendáis leer?

María

2 comentarios:

  1. ¡Hola!
    Me encantó este libro. ¡No sé como lo hace David Trueba con la pluma para no resultar tremendamente obsceno, con el léxico que utiliza!
    Literatobesos.

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  2. Hola, no lo conocía y me ha resultado interesante tu opinión. Es poco frecuente encontrar libros así en la actualidad, que se aparten del rollo que mejor vende.

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